lunes, 27 de octubre de 2008

domingo, 12 de octubre de 2008

Experiencia en Canarias

La Dirección General de Ordenación e Innovación Educativa, con el deseo y voluntad de dotar a la escuela canaria de un instrumento efectivo que impulse y dinamice el desarrollo de la educación en valores, pone al servicio de toda la comunidad educativa de Canarias el Programa “Educar para la paz, la solidaridad y los derechos humanos”.
Aquí encontrarás información, Recursos e ideas para trabajar la educación para la paz, la solidaridad y la defensa y promoción de los derechos humanos. Tienes también un enlace a la Red Canaria de Escuelas Solidarias, experiencia educativa concreta de trabajo y coordinación en la formación sobre estos temas, que aglutina a muchas comunidades educativas de Canarias.

OBJETIVOS

Informar y concienciar en temas relacionados con la educación para la paz y la defensa de los derechos humanos.

Intercambiar, fomentar y coordinar las experiencias educativas de los centros escolares.

Buscar, estudiar, diseñar, aplicar y difundir instrumentos didácticos adecuados que favorezcan la educación para el desarrollo.

Generar espacios educativos de intercambio de experiencias.

Propiciar y animar a la creación de Comités de Derechos Humanosy Solidaridad.

Animar la continuidad de la formación en valores, a través de la educación no formal.
JUSTIFICACIÓN
Las situaciones de violencia creciente en la sociedad de comienzos de este siglo; el incremento de las desigualdades entre países ricos y países empobrecidos en un mundo globalizado; el surgimiento de actividades xenófobas y de intolerancia en sectores significativos de la población internacional; la persistencia en la violación sistemática y masiva de los derechos humanos en todos los rincones del planeta; la demanda social ineludible de una educación humanitaria, integral, personalizada y globalizadora, permeable a los valores éticos de la paz, la solidaridad, la tolerancia, la interculturalidad, los derechos humanos, etc. exigen de la escuela una respuesta cualitativa más acorde con los tiempos y las necesidades formativas de las nuevas generaciones.

Experiencias en Mediación

La mediación educativa en Argentina



En una época como la que vivimos a nadie se le escapa que la resolución de conflictos de un modo pacifico es uno de los grandes desafíos de la sociedad actual y en particular de la institución escuela. Por otro lado desde las instituciones educativas se reclama, cada vez con mayor insistencia la necesidad de contar con técnicas y procedimientos eficaces para atender a una creciente diversidad de personalidades con diferentes intereses, deseos y necesidades que generan una multitud de situaciones de divergencias interpersonal.

Pero quizás lo mas difícil es que podamos “permitirnos” reconocer que muchas veces, solos no lograremos enfrentar los conflictos educativos y entonces “autorizarnos” a pedir ayuda, He aquí la necesidad de la presencia de mediadores docentes.

La implementación en los centros educativos, de programas de resolución de conflictos y mediación educativa son un aporte importante a la cultura del diálogo, el respeto, el consenso y la paz.

Parafraseando a Bush y Folger acuerdo con que “el valor de la mediación radica es su potencial no solo para hallar soluciones a los problemas de la gente sino a cambiar las personas mismas para bien en medio del conflicto…”.

¿Qué pasa entonces si esto no es un marco teórico sino que realmente es un proceso pedagógico de cambio personal e institucional cuesta tanto que se establezca en la práctica como política de estado?

Tal vez lo que les está pasando hoy a los docentes es que deben volver a creer en su autonomía pedagógica y sentido de la innovación.

No importa de dónde comiencen y cómo lo hagan. Lo importante es que sepan que la mediación no es la panacea del Siglo XXI pero, cualquier intento de modificar la situación ante paradigmas que la sociedad encuentra caducos y no aceptan, debe contemplarla.

La experiencia concreta me ha demostrado, y los docentes que la han puesto en práctica lo saben, que la mediación no es solamente una técnica para resolver los conflictos sino que puede servir como punto de partida:

ü De una cultura del diálogo moral

ü Para desarrollar una educación de escucha

ü Para reconocer que la realidad se constituye por situaciones de dilema.

ü Para romper el silencio.

Los programas implementados en la Argentina siguen lineamientos similares, incluyéndolos en algunos casos , en el marco de proyectos de convivencia, mediación entre pares y negociación en la escuela.

La provincia. del Chaco ha sido la primera en aprobar una legislación especifica sobre el tema al dictar la ley 4711 (2000)y crear el Plan provincial de Mediación educativa-.

Asimismo, el Ministerio de Educación , Ciencia y tecnología de la Nación ha comenzado, en el 2003, a implementar el Programa Nacional de Mediación Escolar al que han adherido numerosas provincias (Nivel Medio-Mediación de Pares) .

Cabe destacar además, dentro de los programas impulsados por el Estado, las siguientes acciones y propuestas: Mediación Comunitaria y Métodos alternativos de Resolución de Conflictos desarrollado por el Área de mediación escolar del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Bs As., desde 1997, y “Educar para la Paz” en el marco del Plan Social de asistencia jurídica a la Comunidad dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Recursos Humanos de la Nación Argentina.

El objetivo principal de la Mediación Educativa es que la experiencia del aprendizaje genere recursos personales para enfrentar nuevos conflictos

No existe un consenso sobre como evaluar los resultados de los programas de resolución de conflictos..Algunos indicadores se manejan con la cantidad de acuerdos, otros por la cantidad de mediaciones o por la disminución de sanciones disciplinarias.

En realidad el diseño de lo instrumentos que permitan evaluar la eficacia de un programa es una asignatura pendiente especialmente porque no se esta trabajando de manera sistemática, realizando experiencias de corta duración por no poder ser sustentables en el tiempo, salvo casos aislados,

En lo que sí hay coincidencia en utilizar los elementos de la mediación transformadora, en cuanto a que la revaporización y reconocimiento resultan, particularmente útiles para el objetivo de la mediación en educación que es formar actores institucionales en un marco en que puedan gestionar sus propios conflictos y, haciendo, de cada uno de ellos una instancia de aprendizaje,

Partiendo de que en la escuela se producen los grandes cambios, quienes no comprendan los tiempo que corren e, intenten los cambios de paradigmas que hoy no respeta la sociedad, quedará atrapado entre la escuela que añora y la escuela que tiene , pasando a ser un analfabeto de la realidad.

La mediación educativa se está desarrollando en dos grandes áreas: la capacitación de docentes y las experiencias en escuelas. En la mayoría de los casos se quedan en la primera instancia.

La capacitación se hace como cursos en instituciones publicas o privadas y jornadas institucionales para todo el personal con un programa base pero respetando el contexto y las necesidades de cada institución.

En su mayor parte la mediación educativa es una especialización. Las diferencias entre quienes actúan en la mediación escolar está más centrada en el modo de abordar los proyectos escolares, la inserción en los currículos de los temas atinentes a la resolución de conflictos y el lugar del docente en este especifico proceso de enseñanza -aprendizaje, que en las definiciones y los contenidos referidos a mediación y negociación.

Quienes nos dedicamos a la mediación educativa consideramos que debe conocerse la institución escuela y su actores para poder ser legitimado por los integrantes de la comunidad., destacando las características especiales del conflicto educativo y de la escuela cada una de ellas deberá organizar su proyecto desde donde pueda y como pueda. Para ello los docentes deberán volver a creer en su autonomía pedagógica y sentido de la innovación.

Un caso particular es la provincia de Córdoba que tiene la Ley 8858 de mediación general desde el año 2000, interdisciplinaria ,pero con la exigencia del título universitario (no contempla los docentes de titulo terciario que son mayoría en el sistema) y depende del Ministerio de Justicia.

Por ello se está trabajando el la PROMARC – Ministerio de Justicia en “talleres abiertos”, docentes y mediadores interesados en la especialidad. co-construyéndose un marco teórico y practico destinado a suplir las carencias de la Ley .preparando equipos para insertarse en la institución escuela como capacitadores y difusores de los procedimientos RAC,

La mayoría de las provincias se quedan en la sensibilizaciòn – capacitación y muy lentamente se va aplicando en las escuelas proyectos, con un neto predominio en las escuelas de enseñanza media y luego en primarias.

Personalmente y como Coordinadora- Capacitadora trabajo desde el nivel inicial, edad ideal para el aprendizaje de las emociones centro de los conflictos.

Los mediadores educativos o docentes mediadores consideran que solo si hay una verdadera política de estado ,se trabaja en equipos, se reconoce la importancia de los docentes en el modelo cultural que propugna la mediación, se agrega los procedimientos RAC en las curriculas de los profesorados o carreras universitarias con “mirada docente· del conflicto y los programas a establecer en las escuelas , tendremos diseminados agentes que serán el “motor” del proceso. De lo contrario creo que corremos el riesgo de quedarnos con el cambio de algunos y no de todos.



Prof. Mediadora Norma Bessone.
e-mail: nabes@uolsinectis.com.ar

Experiencia de Mediación Escolar

Experiencia de Mediación Escolar en la Costa Atlántica Argentina

Autores: Ana V. Russomanno Bermudez de Igolnikov y Daniel Igolnikov
www.mediacionescolar.freeservers.com
discrepanciayacuerdo@hotmail.com

En el Municipio de la Costa Atlántica Argentina se realizó la experiencia piloto del programa de prevención de la violencia ¨Educar para la paz¨.
En el ámbito de las escuelas públicas los programas son solventados con aportes privados gestionándose también otros apoyos estatales.
Todos los programas se enmarcan en la continuidad de los proyectos con base en la prevención y capacitación que la Asociación Internacional de Abogacía Preventiva (AIAP) viene desarrollando desde su fundación en Santiago de Chile en 1993.


EL PROGRAMA DE PREVENCION DE LA VIOLENCIA


Frente a esta encrucijada en que la violencia ha puesto a toda la comunidad social y en particular a la comunidad escolar, hemos elaborado desde el análisis teórico y la experiencia un programa de prevención con educación, que si bien se desarrolla dentro del contexto del aprendizaje escolar, al producir cambios de hábitos o de respuesta buscan extenderse a las formas de convivencia externas a su ámbito.

Este programa comprende básicamente tres módulos: el primero de detección de las causas de la violencia, el segundo concientización de todos los actores del proceso escolar, el tercero entrenamiento en sistemas de resolución de conflictos escolares.


Detección de las causas de la violencia


Creemos que para elaborar un plan eficaz de prevención no pueden establecerse fórmulas únicas ni exclusivas, pues es imprescindible un análisis particular de las causas que generan la violencia en un establecimiento o comunidad dada. Cuanto más circunscripto se encuentre este análisis geográficamente mejor y más eficiente será el programa a desarrollar.

Más allá del planteo general respecto de las posibles causas, lo cual puede inducirse con una investigación global, debemos centrarnos en la investigación particular que podremos analizar a través de encuestas, interrogatorios y charlas con directivos, docentes, padres y alumnos para que cada uno de ellos dé su propia visión del problema.

Estas encuestas deben ser comprensivas en primer lugar del análisis de los conflictos que se susciten dentro y fuera de la escuela. Lo mejor o más práctico podrá será comenzar con preguntas o consignas orientadoras para dar luego opciones de incluir otros puntos no mencionados específicamente.

También será conveniente analizar separadamente cada establecimiento escolar individualmente y dentro del él los distintos niveles educativos (desde el jardín de infantes o nivel inicial, hasta el nivel secundario o polimodal) pues tampoco es conveniente elaborar un plan único pues las causas y consecuencias de las conductas violentas pueden no tener relación entre ellos lo que nos impedirá en definitiva elaborar eficazmente un plan preventivo.

Estas encuentas deben luego ser analizadas en forma teórica y gráfica para tener un panorama más claro de las causas que son necesarias atacar. Se trata de un proceso de evaluación y diagnóstico.


Plan de concientización. Paz vs. Violencia


Luego de un minucioso plan para una aproximación a la determinación de las causas que originan violencia, debe comenzarse un trabajo planificado y sistemático para concientizar a la comunidad escolar en su conjunto (directivos, padres, alumnos, etcl) de la necesidad de utilizar los conflictos con fines constructivos de modo tal que la violencia sea reemplazada progresivamente por la paz pues los episodios de violencia influyen negativamente no sólo en la convivencia escolar sino también y fundamentalmente en el proceso de aprendizaje.

Los autores están de acuerdo en que ¨los conflictos destructivos pueden hacer trizas la eficacia, destruir relaciones, sabotear el trabajo, posponer y reducir los esfuerzos de enseñanza y aprendizaje y devastar el compromiso individual con las metas de la organización¨ (Janz y Tjosvold, 1985)

Debe desarrollarse la conciencia positiva de considerar que el propósito del plan preventivo no consiste en la negación de los conflictos ni tampoco su eliminación, pues los conflictos pueden considerarse desde el punto de vista constructivo como potenciadores de un cambio de conducta o de actitud, pues ¨los conflictos dan la oportunidad de ver con más claridad un problema, generan nuevas ideas y motivan el cambio para mejor¨ (Johnson y Johnson, ob. Citada pág. 32).

Tal como ya lo han expuesto distintos autores¨... para eliminar la violencia y resolver los conflictos destructivos las escuelas deben comenzar por admitir que tales conflictos están fuera de control... el paso siguiente consiste en poner en marcha un programa de prevención de la violencia ...que no sólo incluya medidas para prevenir la violencia sino también modos de desarrollar y sostener patrones constructivos de conducta¨ (Johnson y Johnson- Cómo reducir la violencia en las escuelas, pág. 21).

Pero para el eficiente funcionamiento del programa de prevención de la violencia necesitamos prioritariamente lograr un verdadero compromiso de todos los actores de la comunidad escolar pues cualquier intento que se pretenda sin una participación efectiva de todos ellos está condenado al fracaso.

Es necesario que las autoridades se comprometan con la realización de los programas brindando no sólo su cooperación sino su participación efectiva en el proceso, que los docentes comprendan la necesidad de incluir dentro de los esquemas curriculares distintos aspectos que tienen que ver con la aplicación de los sistemas de resolución de conflictos, herramientas efectivas de comunicación, inversión de perspectivas, propuestas constructivas y análisis positivos de conductas, ya que ¨la capacidad para el liderazgo, la toma de decisiones, la generación de confianza, la comunicación, y el manejo de conflictos deben enseñarse tan deliberada y detalladamente como las aptitudes académicas¨ (D. W. Johnson, 1972/93, 1078/91) que los padres ayuden a sus hijos a incorporar dentro del ámbito familiar los cambios de hábito y aceptación de conductas constructivas que han desarrollado dentro del proceso de aprendizaje, y por último que los alumnos se involucren en este cambio constructivo, tomando conciencia que su partipación implica un proceso pacificador con vistas al futuro mediante el desarrollo de una verdadera conciencia solidaria.

Los alumnos deben asumir que la violencia no es la única respuesta a los problemas y si bien ¨tienen distintas ideas sobre cómo se resuelven los conflictos... algunos se basan en el dominio físico por medio de las amenazas y violencia...otros emplean el ataque verbal, la indiferencia, ceden o replican al otro en sus mismos términos¨(Johnson y Johnson, pág. 34) debemos fomentar que existen otras formas no agresivas.

Debe asumirse que todas las formas violentas producen más y más caos en el aula de modo tal que se impone un cambio necesario si se quiere optimizar el aprendizaje y recuperar la convivencia pacífica.

Otro de los puntos a asumir desde la perspectiva institucional-escolar (autoridades, docentes) está dada por el hecho que la implementación de procedimientos de resolución de conflictos por parte de los mismos alumnos no vulnera en modo alguno el sentido de autoridad desarrollado a nivel escolar, sino que promueve en ellos una sensación de confianza en sí mismos y de compromiso con los otros.

El principio verticalista de autoridad no se encuentra eliminado ni tampoco vulnerado, en todo caso su participación en la resolución de los conflictos reaparecerá cuando haya fracasado el proceso de mediación y deba arbitrarse sobre ellos pues no existe conflicto escolar que pueda quedar sin resolver.

Entrenamiento en resolución de conflictos escolares


¨La prevención de la violencia y la resolución de conflictos están interrelacionadas... El entrenamiento de los estudiantes en la resolución de conflictos no sólo ayuda a la escuela a convertirse en un lugar ordenado y pacífico con educación de alta calidad , sino también mejora la enseñanza¨ (Johnson y Johnson, ob. Citada pág. 18).

El programa contempla en esta fase tres estadios diferentes. El primero la capacitación en herramientas de comunicación, que a su vez comprende seis módulos donde se alterna la herramienta en sí misma con la aplicación de una regla de negociación concreta. El segundo se desarrolló a través de seguimiento y tutoría de los mediadores docentes y alumnos ya entrenados, comenzando en esta fase la práctica con mediaciones originadas en los conflictos que los compañeros accedan a someter al proceso.

La última face, que en realidad es una etapa única sino continua, consiste en la realización de talleres de entrenamiento en nuevas herramientas de comunicación, de reglas de negociación, de perfeccionamiento de los conocimientos ya adquiridos y realización de talleres, seminarios y encuentros con otros mediadores de modo que el intercambio de experiencias contribuya eficazmente al proceso de aprendizaje y capacitación.


EXPERIENCIA EN LA COSTA ATLANTICA ARGENTINA


En la costa atlántica argentina se realizó la primera experiencia piloto del programa de prevención de la violencia escolar

En el relevamiento de la primera fase del programa del año 2001 o sea la detección de las causas de los conflictos escolares en el que han participado directivos, docentes y auxiliares de ocho escuelas, seis de Mar de Ajó, una de San Bernardo y una de La Lucila del Mar se pudo establecer en qué orden eran visualizados los conflictos infra y extra escolares quedando configurado el panorama de la siguiente manera:

Conflictos intraescolares
-nivel socioeconómico 23%
-violencia física 21%
-dificultad de aprender 17%
-ofensas psicológicas 12%
-discriminación 9%
-diferencias de edad 9%
-resistencia a la autoridad 8,9%
-adicciones 0,1% (solamente mencionado por una escuela)

De ello pudo analizarse que las variables que tenían que ver con la violencias (física, y psicológica) ocupaban con el 50% de la conflictividad escolar.

También pudo observarse al comparar los guarismos individuales de cada establecimiento que en aquellos donde el nivel socioeconómico del alumnado estaba por encima de los otros los conflictos motivados en resistencia a la autoridad eran un 50% mayores que aquellos llegando a ocupar el 25% de la conflictividad total.

En cuanto a la conflictividad fuera de la escuela la evaluación también del año 2001 dió los siguientes resultados:
-falla de trabajo 26%
-escazes de recursos 22%
-violencia familiar 21%
-abandono/separación 18%
-rebeldía 5%
-fanatismos deportivos 4%
-creencias religiosas 4%

Concluimos entonces que los aspectos relacionados con la problemática económica ocupaban casi el 50% de la conflictividad escolar.
También aquí la rebeldía en los niveles socioeconómicos más altos era un 50% mayor que en los otros establecimientos.

No dejó de sorprendernos el hecho que resultó del análisis comparativo por separado del staff docente y directivo de un mismo establecimiento, que arrojó resultados de diferencia abrumadora. Los directivos consideraron en general de mayor incidencia los factores socioeconómicos y la dificultad de aprender, en tanto que los docentes centraban su preocupación en la violencia y la resistencia a la autoridad; lo que nos orientó también en la necesidad de incluir esta problemática dentro del plan global.

También se realizó la segunda fase del programa correspondiente al año 2001 o sea el plan de concientización a través de charlas con los directivos y los docentes para explicarles la temática del proyecto y comprometerlos en su desarrollo. Se les explicó que los docentes a través del trato permanente con los alumnos pueden apreciar los progresos diarios que el entrenamiento en mediación y los procesos de mediación propiamente dichos van produciendo en la comunidad escolar. Esto también es necesario para evaluar el desarrollo de los programas de prevención de la violencia y la formación de los mediadores.

Para la capacitación de los alumnos, se siguieron los lineamientos desarrollados en el programa de entrenamiento incluido en el libro ·"Educar para la Paz " (Ed. AIAP 2000, pág. 117 y siguientes).

Siguiendo con el programa, fueron capacitados veinte alumnos mediadores de cuatro escuelas públicas en el nivel de 12 a 14 años, incluyendo en el mapa educativo tres localidades del municipio de la costa, localidad balnearia argentina, los que además de su capacitación han asumido un compromiso con la paz.

Suplemento Cultural del Boletín Argentino

Visite nuestra nueva página,
en ella publicamos las notas a partir de septiembre del 2008


Boletín ArgentinoEl portal del Boletín Argentino y de su Suplemento Cultural
Editor responsable: Osvaldo ParrondoSección Educación

Violencia en las aulas: cuando el problema son los adultos
Publicado el 16 de Junio
Hay agresiones a docentes, conflictos y acusaciones cruzadas. Una encuesta revela que uno de cada diez incidentes se da entre padres y maestros.
Hay agresiones a docentes, conflictos y acusaciones cruzadas. Una encuesta revela que uno de cada diez incidentes se da entre padres y maestros. Son denuncias recientes. Sus carátulas: “Maltrato y amenazas de la autoridad escolar a padres de la cooperadora"; “Alumno libre por faltas y conducta. Según la madre: falso"; “Maltrato de autoridad a alumna y padre"; “Supuestas amenazas de muerte de parte de un ordenanza de una escuela a miembro de cooperadora".
¿No eran los chicos los violentos? Este catálogo de acusaciones, registrado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, muestra que los adultos también deben dar explicaciones.
¿Existe un cortocircuito entre padres y docentes? Datos de una encuesta privada, consultas a personas involucradas en conflictos, expertos en educación y noticias recientes indican que sí.
Los casos extremos saltan a la vista: “Un padre golpeó a una maestra y la amenazó con volver armado", tituló Clarín el 17 de mayo, sobre un incidente en Mendoza. “En Misiones, un padre agredió al director de una escuela en una reunión sobre violencia escolar". Hace seis meses, una profesora fue golpeada por una mamá y terminó con un edema cerebral.

Casos menos escandalosos, pero que ocurren a diario, comienzan a ser percibidos en los trabajos de investigación. Una encuesta realizada en la Universidad de Buenos Aires durante el seminario “Violencia en las escuelas. Docentes, alumnos y padres en conflicto", descubrió que uno de cada 10 hechos violentos “se desarrolla entre padres y docentes".

Es un dato novedoso, que se agrega al esquema más frecuente de violencia en las escuelas, donde seis de esos 10 incidentes se dan entre alumnos y el resto, entre docentes y alumnos. Las formas que adquiere esa violencia son un llamado de atención:
• El 76 % de los casos toma la forma de violencia verbal y física.
• El 24 % restante es violencia psicológica y simbólica, expresada en amenazas, malicia, acoso o discriminación.

“Hay un descreimiento hacia el ámbito educativo, de padres que parten de prejuicios y dicen: ‘eso a mi hijo nunca le va a pasar, así que no participo’. La escuela está desprestigiada para transmitir un saber, un consejo. Sumado a que el contexto social es sumamente adverso, de muy poca contención para la familia, se dan situaciones donde se detona la salud mental de esos padres, que pasan a considerar al docente como un enemigo", explica el psicoanalista Fernando Osorio, responsable del estudio y autor del libro “Violencia en las escuelas".

Según ese análisis, que tomó en cuenta el testimonio de 1.500 docentes, “se han incrementado los conflictos entre familia y escuela". El 90 por ciento de los entrevistados señaló un motivo: que las nuevas conformaciones de la familia moderna (hogares con un solo padre, familias ensambladas y otras) “no han podido provocar cambios en las políticas y estrategias pedagógicas implementadas por el sistema educativo actual".

Pero hay más:
• El 85 % de los docentes señala que los conflictos familiares se perciben luego en la conducta de los alumnos.
• El 75 % afirma que el Estado no los capacita bien en el tema violencia.
• El 38% de los encuestados dice haber sido víctima de agresiones verbales por parte de algún alumno.

Juan Otero, director de Psicología Comunitaria y Pedagogía Social del gobierno bonaerense, considera que “la educación ha entrado en una crisis profunda en cuanto a la relación familia-escuela” y que el “vaciamiento pedagógico que sufrió la institución escolar” en los ‘90 fue nocivo.

“Hay que trabajar mucho con los padres, porque aparecen situaciones donde los docentes son interpelados verbalmente y no son respetados. Hoy es imprescindible restituir la autoridad del docente y recomponer los enlaces entre la familia y la escuela, a través de estrategias comunitarias, donde los padres puedan sumarse", sostiene el funcionario.

Otero acepta que los rituales de convocatoria a los padres que hacen las escuelas, a los actos, a las reuniones, se han quedado en el tiempo, con la idea de la vieja familia nuclear. Aclara, sin embargo, que no es lo más grave: “Hoy, el mayor error social es pensar que los chicos que agreden o rompen un aula son sujetos peligrosos y deben ser marginados, cuando son los adultos los que no están devolviendo una imagen confiable y los que fabrican a diario un contexto hostil, de violencia en el hogar, el tránsito, en el vocabulario. Esto es rechazado por los adolescentes y fomenta violencia".

Para redondear su idea, Otero descubre otro aspecto del problema: “Si tiramos bien del hilo, se ve claramente que detrás de un alumno involucrado en un hecho de violencia, siempre, pero siempre hay un derecho que en algún momento no le han respetado".

Los niños, dice la ley argentina, tienen derecho a la educación en condiciones de igualdad, a un nivel de vida adecuado y a espacios educativos que le permitan desarrollar su personalidad, sus aptitudes y su capacidad mental al máximo de sus posibilidades.

La realidad contradice ese mundo ideal. La falta de gas en más de 100 escuelas porteñas y bonaerense en el mayo más frío de las últimas décadas, la existencia de letrinas en vez de inodoros en escuelas de clase baja y media urbana, la insuficiente cantidad de profesionales que atienden el problema de las agresiones en el aula (hay 219 personas en los Equipos de Orientación Educativa para un total de 231.980 alumnos), el peregrinaje de 4.000 alumnos “derivados” a escuelas que están lejos de sus hogares, la discriminación escondida contra chicos repetidores y la desigualdad entre los establecimientos más pobres y los más confortables, pintan un paisaje que, a juicio de los especialistas, no ayuda a atenuar la violencia.

“No es un contexto amigable para desarrollar experiencias de acercamiento", señala el defensor del pueblo adjunto de la Ciudad, Gustavo Lesbegueris, quien en los dos meses que van del actual ciclo lectivo ya registró igual cantidad de denuncias por violencia que en todo el año 2002. Hablan de agresiones entre chicos y disputas entre adultos..

Tanto la encuesta de Osorio, como la estadística oficial de denuncias, son indicadores parciales de la situación. “Tiene que quedar claro: la escuela no es un desastre a nivel de violencia y que no es tan seguro que haya más que antes", advierte la pedagoga Inés Dussel, coordinadora de Educación de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Testigo de las peleas que sus compañeros tenían todos los viernes con alumnos de otros colegios, durante su adolescencia, Dussel interpreta hoy que el tema está más visible a los ojos de la sociedad. Admite sí que existe una “confusión de roles” entre la familia y la escuela: “La familia le demanda más a la escuela, se pone en posición de cliente, va a la Justicia si sus hijos no pasan de grado, algo que sólo debería ocurrir cuando hay derechos vulnerados; y la escuela exige que la familia acompañe más, que vaya a los actos, ponga más plata y refuerce el sostén pedagógico".

“Además, la escuela sigue esperando encontrarse con la familia tipo del otro lado y hasta se enoja cuando padres sobreocupados faltan a una reunión", describe la investigadora, al tiempo que propone que haya “más flexibilidad desde los dos lados, voluntad para acercar e incluir al otro".

El año pasado, los equipos de Asistencia Socio Educativa de la Ciudad realizaron 4.585 intervenciones. Entre los casos más significativos, hubo 600 intervenciones por problemas de convivencia en la escuela, 563 por cuestiones socio-familiares, 237 por violencia familiar, 101 por drogas, 31 por autoagresión (categoría relativamente nueva, referida a las marcas en el cuerpo, como ciertos tatuajes, piercing, etc.) y seis por problemas de portación ilegítima de armas o drogas.

Son los problemas que cruzan a toda la sociedad, registrados en un ámbito que está pensado para que los chicos aprendan a convivir, en su difícil tránsito hacia la adultez.

Pablo Calvo

Nota publicada el 28 de julio de 2007

Preocupa el nivel de violencia en las aulas argentinas


El investigador del instituto Gino Germani de la UBA, Dan Adaszko, contó en Radio 10 los resultados de un estudio efectuado en 21 provincias que indica que el 52% de los alumnos sufre o ejerce agresiones

Adaszko explicó en Radio 10 que realizaron una investigación en 86 escuelas del país para descubrir los patrones, que "los docentes marcaban como un verdadero problema", de la violencia juvenil.

"Nosotros hicimos una investigación específica de violencia entre adolescentes; y por lo menos la mitad de ellos, habían sufrido o ejercido la violencia", dijo el especialista.

Para ello, Adaszko explicó que para efectuar el estudio "definimos dos grandes formas de violencia", "una habitual, la física" y la otra que "es más sutil y tiene que ver con "la cargada constante, la burla, con no reconocer al otro como un ser diferente", subrayó.

"La violencia que aparece en los vínculos de estos adolescentes tiene varios orígenes", dijo el especialista que sostuvo que aquellos "en cuyos hogares hay más agresión, comprobamos que tienden a reproducir esos vínculos".

"Otros aspectos son la carencia o falta de proyecto de vida más allá de la escuela", agregó el investigador de la Universidad de Buenos Aires por Radio 10.

Adaszko aclaró que el nivel de violencia que existe en los jóvenes argentinos no ocupa un "lugar preocupante a nivel mundial"; pero a fin de cuentas, "vivimos en una sociedad cada vez más violenta. Los adolescentes no son tan distintos como el resto de la gente".

Por último, el especialista reveló que aquellas instituciones (colegios y escuelas) que promueve canales de comunicación entre sus alumnos tienen menos problemas de violencia.

"En las escuelas donde se propicia más el diálogo y la participación, los niveles de agresión entre los jóvenes disminuyen notablemente", concluyó.